Espacios
Fecha 28/08/10 a las 00:00
Tema Agalisa


Los cambios que se han iniciado nos hacen pensar en los nuevos espacios comutacionales.

Acabamos de leer una noticia sobre el último sistema operativo de Microsoft Windows Vista. Un grupo de consultores de Gartner informa que las próximas versiones del sistema operativo de Microsoft serán modulares y que facilitarán las transiciones de hardware y software, sobre todo para las empresas, ya que al basarse en nuevas tecnologías de virtualización y múltiples núcleos de los nuevos procesadores permiten atacar al problema de los cambios y las actualizaciones desde otro punto de vista.

Hace años que los grandes servidores mantenían ingentes cantidades de disco duro, memoria, procesadores y que los grandes clusters y sistemas de computación distribuida como SETI y otros habían alcanzado capacidades de computación desconocidas y lejanas para los usuarios de a pie.

Las cosas están cambiando y cuando aún no se ha establecido el procesador de doble núcleo, quizás porque hay que acabar antes con el stock de procesadores de un núcleo, ya estamos oyendo hablar de cuádruples núcleos. Las presentaciones de procesadores cada pocos meses más potentes que el anterior están demostrando que la ley de Moore que dice que cada 18 meses se duplica la potencia de los procesadores nos está acercando a un punto en el que la potencia crece de forma tan pronunciada que no somos capaces de mantener el mercado estable hasta el punto de que hoy en día hay placas base que permanecen en el mercado durante un par de meses cuando hace 6 años lo hacían 1 año. La estabilidad del hardware es cada vez menor, esto es, las plataformas evolucionan tanto y tan rápido que la mayor parte de las empresas está perdiendo la guerra de crecer o reponer su parque informático con las mismas máquinas que la última vez porque si esa vez ya fue hace más de 6 meses seguramente proporcione más de un quebradero de cabeza a los de compras y sistemas, los unos porque les cuesta asimilar que la tecnología crezca tanto en potencia bajando tanto el precio en un plazo tan breve. A los de sistemas les vuelven locos porque al tener parques tan diferentes tienen que mantener una política más conservadora de parches, actualizaciones y mantenimiento.

En el mercado de consumo vemos ya por pocos cientos de euros verdaderas máquinas que en muchos casos, sino en casi todos superan la media de la potencia de los servidores del 80% de las pymes españolas. Es fácil ver hoy un joven de 20 años con un Athlon 64 X2 Dual Core 5000+ con 2 o 4Gb de memoria, varios cientos de GB de disco duro en RAID, y sino acérquense a cualquier party. ¿Cuántas empresas pequeñas españolas, de menos de 50 empleados pueden presumir de que disponen de un servidor con tales características? Muy poquitas, seguro.

Así las cosas nos preparamos para el salto a lo que nosotros llamamos "espacios".

Seguro que la tecnología existe, seguro que está ahí, y simplemente falta el salto para llegar a ese punto.

Para nosotros los "espacios" son los entornos informáticos que se crearán a partir del hardware existente, no sólo en el domicilio de cada uno de los usuarios, sino mundialmente.

El espacio hardware consta de todas las máquinas informáticas o electrónicas con capacidad potencial para realizar tareas mediante su reprogramación. Así, tanto una consola de juegos, como un televisor, como un teléfono móvil, PDA, portátil o por supuesto un ordenador podrán pasar a formar parte de ese espacio hardware que podrá ser personalizado por el usuario.
Es más, el espacio hardware podrá estar incluso conformado por equipos de otros usuarios que decidan compartirlos, sumando entre ellos su capacidad para realizar tareas.

El espacio software es el entorno operativo que administra por un lado el espacio hardware y por otro el espacio usuario. Básicamente es una especie de software de cluster multiplataforma que permite no sólo añadir y eliminar los equipos sino también administrar la forma en que se comportan y los permisos que disponen.

El más delicado y más complejo es el espacio usuario. En este entorno cada usuario de los sistemas, nosotros mismos, cada uno de nosotros, gestiona la forma en que él mismo, su información, sus equipos y su espacio trabajan para él y para los demás.

Habiendo introducido estas descripciones genéricas intentemos ver más allá, algunas aplicaciones o la forma en que las nuevas tecnologías lo permiten:

Evidentemente la interrelación de los usuarios con los espacios estará definido por las consolas, las consolas pueden ser los terminales más básicos, desde un micrófono, un auricular, un teclado, un teléfono móvil, una consola o incluso una pantalla, teclado y ratón. El usuario viaja con su (o sus) consola(s) y a través de ellas se relaciona con todo lo demás. Podemos sentarnos al ordenador (como lo vemos hoy) a ver la TV o reproducir un MP3 o a jugar pero igual podemos hacerlo en nuestro móvil, consola o PDA ya que el sistema sabrá en cada momento donde estamos, redirigirá la consola y lo que sea necesario y las aplicaciones (como las entendemos ahora) funcionarán en donde tengan capacidad de hacerlo, si es en el móvil, estupendo, sino quizás en el ordenador principal, sino quizás en la TV, en la lavadora o si nuestros equipos no pueden hacerlo quizás alguno de los disponibles en los otros espacios hardware de otros usuarios que hayan decidido compartir con nosotros. Simplemente necesitaremos una consola que nos satisfaga para la tarea que deseamos hacer y unas comunicaciones adecuadas, lo cual tampoco está lejos y a la vista está con las actuales ADSL y comunicaciones inalámbricas LMDS, UMTS y demás.

Definida la interrelación de los usuarios con el sistema, la interrelación entre nosotros y los demás usuarios será igualmente como hasta ahora: audio, video, texto, señales, etc. Desde nuestra consola podremos hablar con Juan, chatear con Luisa, hacer videoconferencia con Raúl o jugar con María, sin dejar de atender las llamadas de Pablo, que ha confiado en mi este verano para sus comunicaciones (ha compartido su espacio de comunicaciones de voz mientras ha decidido perderse en el Himalaya). No sólo eso, nuestra consola podrá ser a la vez nuestro dni, o nuestra tarjeta de crédito, ya que nosotros administraremos nuestros propios recursos.

Si a nuestro sistema le falta potencia para una tarea podremos acceder al espacio compartido de nuestros hijos, nuestros padres, nuestros familiares, nuestros amigos o incluso nuestro club local. Además, si queremos ampliar las capacidades o la potencia podemos elegir entre una mejor consola o un equipo mejor que con sólo integrarlo en el espacio hardware estará habilitado para realizar cuantas tareas le sean asignadas por el espacio software. Nada que configurar, nada que instalar, simplemente añadir otra pieza al puzzle, añadir otra máquina al cluster.

Nuestras capacidades locales podrán estár limitadas por nuestros propios recursos pero la adquisición de nuevos recursos no supondrá (si no lo deseamos) la eliminación de los nuevos, sino un complemento. Del mismo modo la eliminación de un recurso no afectará a nuestro espacio hardware que si bien será más limitado, evidentemente dependiendo de lo que hayamos "desconectado", mantendrá gracias al espacio software todo el conocimiento de nuestro entorno.

La virtualización ayudará a crear dispositivos cuyas máquinas virtuales y tareas virtuales se asignen a uno mismo o a los demás en función de las necesidades que tengamos pasando a formar parte de estos espacios según las directrices que hayamos marcado.







Este artículo proviene de Agalisa Informática
http://www.agalisa.es/

La dirección de esta noticia es:
http://www.agalisa.es//modules.php?name=News&file=article&sid=1095